Derecho de Familia

Divorcio de Común Acuerdo:

La ley permite a un hombre y a una mujer casados, divorciarse si ambos están de acuerdo en ello. Se llama divorcio de mutuo acuerdo. Para este tipo de divorcio se requiere de un cese efectivo de la convivencia por un plazo no inferior a un año, además de  un acuerdo completo y suficiente en cuanto a la compensación económica;  y en el caso de existir hijos menores de edad, en cuanto al cuidado personal del menor, relación directa y regular y alimentos.

Divorcio Unilateral:

Es el divorcio que es solicitado por alguna de las partes, cuando no se ha podido llegar a acuerdo para divorciarse, para solicitar este divorcio se requiere un plazo mínimo de 3 años de cese de la convivencia efectiva, que no exista reanudación de la convivencia por el mismo lapso de tiempo y que durante el plazo señalado el cónyuge que lo solicita haya brindado alimentos a los hijos comunes.

Divorcio por Culpa:

Es el divorcio que no requiere de un tiempo de cese de la convivencia, ya que este divorcio se pude solicitar en cualquier tiempo, pero se debe configurar la causal establecida por la Ley, la cual se traduce en la transgresión por parte del otro cónyuge de los deberes y obligaciones que se les imponen al momento de celebrar un matrimonio, como asimismo en los derechos y obligaciones entre los padres y los hijos que vuelva inviable la vida en común. Dentro de esta falta a las obligaciones contraídas podemos mencionar: atentar contra la vida del otro cónyuge o malos tratos graves contra la integridad física o psíquica del otro cónyuge, la infidelidad, el abandonó continuo del hogar común o el abandonó reiterado del hogar común, alcoholismo o drogadicción que constituya un impedimento grave para la convivencia de la familia, prostituir al otro cónyuge o a los hijos, entre otras obligaciones.            

Alimentos menores o mayores:   

Conocida comúnmente como pensión de alimentos, es la obligación de dar alimentos. Tratándose de niños, niñas y adolescentes, incluye además, enseñanza básica, media y el aprendizaje de alguna profesión u oficio.  Los beneficiarios de esta obligación son hasta que los hijos(as) cumplan 21 años salvo que estén estudiando una profesión u oficio, caso en el cual cesarán a los 28 años o que les afecte una incapacidad física o mental que los inhabilite para subsistir por sí mismos, la ley señala claramente que son ambos padres en proporción a sus capacidades económicas quienes deben dar cumplimento a esta obligación de dar alimentos.

Cuidado Personal:

Es lo que antes se conocía como “tuición”, y corresponde al cuidado personal de la crianza y educación de los hijos. Si ambos padres están vivos, el cuidado personal de los hijos corresponde a los dos. Éste se basa en el principio de corresponsabilidad, según el cual, ambos padres, aunque vivan separados, participarán en forma activa, equitativa y permanente en la crianza y educación de sus hijos. ¿Qué es el cuidado personal compartido? es un régimen de vida que procura estimular la corresponsabilidad de ambos padres que viven separados, en la crianza y educación de los hijos comunes, mediante un sistema de residencia que asegure su adecuada estabilidad y continuidad. Si padre y madre viven separados podrán determinar de común acuerdo que el cuidado personal de los hijos corresponda al padre, a la madre o a ambos en forma compartida. Este acuerdo se debe establecer mediante una escritura pública o acta extendida ante cualquier oficial del Registro Civil y debe ser subinscrita al margen de la inscripción de nacimiento dentro del plazo legal. El acuerdo, establecerá la frecuencia y libertad con que el padre o madre que no tiene el cuidado personal mantendrá una relación directa y regular con los hijos y podrá revocarse o modificarse cumpliendo las mismas solemnidades. ¿Y si no se logra acuerdo? Si no hay acuerdo, los hijos continuarán bajo el cuidado personal del padre o madre con quien estén conviviendo. El juez de familia podrá atribuir el cuidado personal del hijo al otro de los padres, o radicarlo en uno solo de ellos si se ejerce de manera compartida, cuando las circunstancias lo requieran y el interés superior del niño lo haga conveniente. En ningún caso el juez podrá fundar exclusivamente su decisión en la capacidad económica de los padres. Cuando el juez atribuya el cuidado personal del hijo a uno de los padres, deberá establecer, de oficio o a petición de parte, en la misma resolución, la frecuencia y libertad con que el otro padre o madre mantendrá una relación directa y regular con los hijos, considerando su interés superior.

Relación directa y regular:

Es lo que se conoce como “visitas”, Tendrá el padre o la madre que no tenga el cuidado personal de su hijo, el derecho y el deber de mantener con él una relación directa y regular, la que se ejercerá con la frecuencia y libertad acordada directamente con quien lo tiene a su cuidado. Se entiende por relación directa y regular aquella que propende a mantener el vínculo, a través del contacto periódico y estable. El padre o madre que ejerza el cuidado personal del hijo no obstaculizará el régimen de relación directa y regular que se establezca a favor del otro padre o en su defecto, con las que el juez estimaré conveniente para el hijo. Para la determinación de este régimen, los padres, o el juez en su caso, fomentarán una relación sana y cercana entre el padre o madre que no ejerce el cuidado personal y su hijo, velando por el interés superior de este último, su derecho a ser oído y la evolución de sus facultades, y considerando especialmente:

  1. a) La edad del hijo.
  2. b) La vinculación afectiva entre el hijo y su padre o madre, según corresponda, y la relación con sus parientes cercanos.
  3. c) El régimen de cuidado personal del hijo que se haya acordado o determinado.
  4. d) Cualquier otro elemento de relevancia en consideración al interés superior del hijo.

Sea que se decrete judicialmente el régimen de relación directa y regular o en la aprobación de acuerdos de los padres en estas materias, el juez deberá asegurar la mayor participación y corresponsabilidad de éstos en la vida del hijo, estableciendo las condiciones que fomenten una relación sana y cercana. El padre o madre que ejerza el cuidado personal del hijo no obstaculizará el régimen de relación directa y regular que se establezca a favor del otro padre. Se suspenderá o restringirá el ejercicio de este derecho cuando manifiestamente perjudique el bienestar del hijo, lo que declarará el tribunal fundadamente.

Filiación:

Es lo que se conoce como “paternidad”, la Filiación es la relación de descendencia que existe entre dos personas, una de las cuales es el padre o madre de la otra. Los tipos de filiación que se encuentran en nuestra legislación son: Filiación por naturaleza, Filiación por técnicas de reproducción humana asistida, Filiación por adopción.

Los principios básicos que regulan esta materia son: a) Igualdad de todos los hijos, de modo que no sean discriminados cualquiera que sea la circunstancia de su nacimiento, es decir, sean habidos dentro o fuera del matrimonio; b) Supremacía del interés superior del niño, lo cual supone considerar al niño como sujeto de derecho, procurando su mayor realización espiritual y material posible, guiarlo en el ejercicio de sus derechos esenciales conforme su edad y desarrollo. El Estado y sus órganos deben garantizar estos derechos, adecuando la legislación chilena a la Convención de Derechos del Niño; c) Toda persona tiene derecho a la identidad, a conocer su origen biológico, a pertenecer a una familia. De este principio surge la posibilidad de investigar la paternidad y maternidad.

¿Cómo puede determinarse la filiación? a través de tres fuentes:

  1. La ley, que determina la filiación en base a ciertos presupuestos, por ejemplo, la presunción de paternidad de los hijos nacidos dentro del matrimonio.
  2. El reconocimiento voluntario que hace el padre, la madre o ambos sobre el hijo.
  3. La sentencia judicial, esto es, cuando un tribunal declara la paternidad o maternidad anteriormente no conocida o modifica una ya determinada.

Son competentes para conocer de un juicio de filiación los Juzgados de Familia. En estos tribunales es posible ejercer las siguientes acciones de filiación: 1) Acción de reclamación de filiación, que busca posibilitar la investigación de la paternidad o maternidad. 2) Acción de impugnación de filiación, que busca desconocer una filiación previamente determinada. 3) Acción de simple desconocimiento de la paternidad matrimonial del hijo que nace antes de los 180 días desde la celebración del matrimonio. 4) Acción de nulidad de reconocimiento de un hijo.

¿A través de qué medios se posibilita la investigación de la paternidad o maternidad?

En los juicios de filiación, la ley posibilita la investigación de la paternidad y maternidad, mediante el uso de toda clase de pruebas. En la actualidad, el examen de ADN es el método más seguro para el establecimiento de la filiación biológica ya que permite determinar la paternidad y/o maternidad con una certeza casi plena. El juez puede dar a esta prueba, por sí sola, valor suficiente para establecer la paternidad o la maternidad, o para excluirla.

La negativa injustificada de una de las partes a practicarse el examen hará presumir la paternidad o la maternidad, o la ausencia de ella, según corresponda. Se entiende que hay negativa injustificada si, citada la parte dos veces, no concurre a la realización del examen.

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